Fairtrade: la seguridad de comprar Comercio Justo

Te vas de compras. Entras en una tienda de Comercio Justo (¡buena decisión!) y escoges un producto que te llama la atención; puede ser un café, una camiseta, un chocolate, azúcar panela, una pieza de artesanía…

Pero como eres una persona consumidora consciente y responsable, analizas con detalle la información que hay en el envase o la etiqueta: quieres comprar Comercio Justo y necesitas saber si realmente lo estas haciendo.

En la tienda de cualquier organización perteneciente a la red de tiendas de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo lo tienes fácil: quienes te atiendan lo harán con todo cuidado y atención, y sabrán contarte las historias que hay detrás de todos y cada uno de los productos que encontrarás en ellas y qué garantías de estar comprando Comercio Justo tienes.

Pero fuera de este entorno, tus dudas no solo son razonables, sino que nacen de manera natural y lógica frente al modelo de consumo globalizado en el que vivimos y que usa todas las artimañas posibles para vender productos a toda costa con ambigüedades, datos engañosos y procedencias sospechosas.

Mujer eligiendo productos en un supermercadoSin embargo, la paradoja está servida: las personas consumidoras somos cada vez más críticas y pedimos una mejor información sobre lo que consumimos, pero la cantidad de datos, sellos y certificaciones que suelen aparecer en envases y etiquetas nos introducen en un mar de dudas en el que navegamos entre sobreinformación e “infoxicación”.

Comercio Justo sí, pero ¿quién me lo garantiza?

Entre las organizaciones productoras y quienes consumimos los productos tiene que haber una cadena de custodia, una trazabilidad que vele para que los productos sean lo que dicen ser (tanto en cualidades como en valores sociales), de manera que al consumirlos sepamos de verdad qué tipo de decisión hemos tomado al elegirlos frente a otras opciones.

Porque comprar es una manera de construir el tipo de sociedad y de modelo económico en el que queremos vivir, así que cuanto más sepamos sobre lo que consumimos... mucho mejor.

Las necesidades de conocer pueden ser de muchas naturalezas: saber si el producto está hecho donde se dice (algo que garantizan, por ejemplo, los sellos de las Denominaciones de Origen), si ha sido cultivado respetando los ciclos naturales, el bienestar animal y la biodiversidad (sellos de agricultura ecológica); cuál es su huella ambiental (mochila ecológica) o si se han elaborado respetando los derechos laborales de quienes lo producen, beneficiando a sus comunidades y cuidando de los recursos naturales (lo que garantiza el Comercio Justo).

Principios del Comercio Justo

Los sellos de Comercio Justo garantizan el cumplimiento de los 10 principios establecidos por la Organización Mundial del Comercio Justo (WFTO por sus siglas en inglés) de los que os hablamos en detalle en nuestro anterior post en el que te contamos qué es el Comercio Justo. Como muchos ya sabéis, el objetivo de estos principios es apoyar a los productores defendiendo sus derechos laborales, estableciendo un precio justo por sus productos con una garantía de continuidad en el tiempo de la relación comercial, evitando la discriminación de género o el trabajo infantil, promoviendo la cooperación al desarrollo, protegiendo el medioambiente y, en resumen, preservando los derechos humanos y evitando la explotación de cualquier tipo. 

A nivel estatal existen dos vías para acreditar los productos de Comercio Justo:

  • Una es la garantía organización, que es la que tienen las importadoras miembro de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo por el hecho de pertenecer a esta red (ya que esa pertenencia implica el cumplimiento de una serie de requisitos, que son evaluados anualmente).

De ahí que cuando eliges comprar en una pequeña tienda de barrio de una organización de esta red, y eliges un producto comercializado por las importadoras del sector (Ideas, Oxfam Intermón, Alternativa 3, Adsis-Equimercado, Fundación Vicente Ferrer, Fundación Isabel Martín, Espanica, Eticambio) tienes la garantía de que los criterios del Comercio Justo han sido respetados a lo largo de toda la cadena de suministro.

  • Y otra es la garantía producto, que es la que otorgan las entidades certificadoras de productos de Comercio Justo, tras verificar a través de una serie de evaluaciones, análisis y auditorías periódicas que han sido elaborados en condiciones justas.

Cuando decides hacer tu compra fuera de la red de tiendas de Comercio Justo, tienes que prestar especial atención a las certificaciones en los envases de los productos, pues es la forma en la que constatar que se han respetado ciertos criterios en su producción.

Fairtrade, el sello más popular...

Tanto a nivel estatal como internacional, el sello de productos de Comercio Justo más extendido y reconocible es el sello Fairtrade. 

El sistema de certificación Fairtrade está gestionado por Fairtrade International, que es la red que fija los estándares Fairtrade que tienen validez a nivel global, y que presta apoyo a los grupos productores en el Sur con asesores locales. Es FLOCERT, una auditora independiente, quien se encarga de certificar a las organizaciones productoras y a los intermediarios comerciales para que puedan obtener el sello.

Actualmente Fairtrade International está compuesta por más de 25 asociaciones nacionales y tres redes continentales de productores: CLAC en América Latina (139 organizaciones de productores de café en México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Colombia, Perú y Brasil), Fairtrade África (535 organizaciones de productores centradas en la resiliencia al cambio climático, el género y los medios de vida sostenibles) y NAPP en Asia (trabaja con 679 productores de té, cacao, semillas de algodón, nueces, uvas y balones deportivos).

En 2005 se crea Fairtrade Ibérica, la organización responsable de gestionar el sello en España.

¿Quién es "el dueño" de la organización?

Pues el 50% está en manos de las organizaciones nacionales antes mencionadas y sus redes internacionales, y lo más importante es que el otro 50% pertenece a las cooperativas y comunidades que cultivan, elaboran o transforman los productos de Comercio Justo que están certificados con este sello.

Productor de plátanos de Comercio Justo de la CLAC

Con datos de 2019, Fairtrade International agrupa a 1.822 organizaciones productoras, con 1,7 millones de trabajadores en 72 países, y cuenta con 2.785 empresas y más de 35.000 productos con su licencia de Comercio Justo. Factura unos 10.700 millones de ventas en 145 países.

Algunos de los productos certificados con este sello son algodón, arroz, azúcar, café, cacao, plátanos, té o quinoa.  Por ejemplo, este sello trabaja con 582 pequeñas organizaciones productoras de café que dan trabajo a 760.000 personas en 32 países diferentes. 

...¡Pero no es el único sello!

Aunque es el más extendido, Fairtrade no es el único sello de Comercio Justo que podemos encontrar. Además, conviene recalcar que el sello Fairtrade es un sello que certifica producto como producto de Comercio Justo, pero no implica que la marca o empresa que lo utilice sea una marca o empresa cuyas prácticas comerciales a nivel global se caractericen por ser justas, ni que el resto de sus productos lo sean.

 

Sellos reconocidos por la Organización Mundial del Comercio Justo

A día de hoy coexiste con otros sellos avalados por la Organización Mundial del Comercio Justo:

  • Naturland Fair, nacido desde el sello original para productos agroecológicos Naturland y que incorpora criterios de Comercio Justo,
  • Ecocert-Fair For Life, que combina tres tipos de requisitos a lo largo de toda la cadena de suministro (responsabilidad medioambiental, responsabilidad social y Comercio Justo),
  • el Sello de Pequeños Productores (SPP), promovido por la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores de Comercio Justo (CLAC), que es "el único sello de certificación que nace enteramente de los mismos productores. Es por lo tanto una propuesta de relación directa productor-consumidor que llega desde el Sur, y no una propuesta impuesta desde el Norte”

Además, la WFTO cuenta con su certificación propia. Se trata de un sistema de garantía que se aplica en toda la cadena de suministro y también en las prácticas de cada organización de Comercio Justo, por lo que va mucho más allá de la certificación de producto. 

Si te interesa conocer más a fondo el mundo de los sellos de Comercio Justo, te aconsejamos consultar la Guía Internacional de sellos de comercio justo”, editada por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

En cualquiera de las tiendas de Comercio Justo que formamos parte de la red de tiendas de la Coordinadora Estatal podemos facilitarte un montón de información complementaria acerca de las organizaciones productoras de Comercio Justo que hay detrás de los artículos que vendemos, y puedes tener la certeza de que han sido comercializados respetando los criterios de Comercio Justo.

¡No dudes en acercarte a tu tienda más cercana para salir de dudas!

 

Dejar un comentario

Por favor, tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados