Calcetines para empezar el día con buen pie

Parece que los calcetines están en la lista de los regalos más socorridos y recurrentes (especialmente en fechas navideñas). ¡Y no nos extraña! Es una prenda de vestir que se usa a diario (vale, sí… ¡menos en verano!) y de la que no basta tener un par. Así que seguramente cuando los regalas, siempre que aciertes con la talla, tienes la certeza de que estás regalando algo práctico y ponible.

Pero lo que queremos contarte es por qué elegir calcetines de algodón ecológico y de Comercio Justo o de iniciativas de la Economía Social y Solidaria es un acierto todavía mayor. Y verás que no es solo porque sus diseños son modernos, divertidos y originales…

El algodón convencional: demasiados puntos oscuros

Desde que una planta de algodón “se convierte” en un calcetín, el proceso es largo y laborioso.

Las distintas etapas (cultivo, hilado de fibras, teñido, impresión, fabricación, transporte…) no son inocuas, y tienen un impacto relevante tanto en la tierra como en las personas implicadas en esta cadena. Sabemos que muchos de estos problemas los conocerás (y si te interesa la moda sostenible, serán seguramente los motivos que te han impulsado a dar el paso y dejar atrás la moda rápida) pero vamos a resumir los principales.

Problemas ambientales

Algodón

¿Sabías que el cultivo del algodón utiliza alrededor del 5% de los pesticidas y el 14% de los insecticidas a nivel mundial? Esto, además de tener un impacto negativo en el aire, el agua, el suelo, y la biodiversidad afecta especialmente a la salud de las personas que trabajan en los campos.

Además, el algodón convencional necesita una gran cantidad de agua para su producción, lo que aumenta las tensiones en regiones donde el agua ya es un recurso escaso, generando conflictos por la escasez de agua para consumo humano.

Se estima que hacen falta 2.700 litros de agua para producir una camiseta de algodón.

Según datos de Oxfam Intermón solo en India, un país donde 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable, el agua utilizada en la producción de algodón sería suficiente para proporcionar 100 litros de agua limpia durante un año al 85% de la población.

La industria textil es la más contaminante del planeta, tras la del petróleo. Es responsable del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero y también de la generación del 20% de aguas residuales del mundo (según la Coordinadora Estatal del Comercio Justo).

Problemas laborales

Si sigues la pista a lo que hacemos en SETEM, quizás conozcas el trabajo de la Campaña Ropa Limpia: una red internacional desde la que denunciamos las condiciones laborales que sufren las personas que se dedican a la industria de la confección. Sueldos de miseria, condiciones de trabajo inseguras, jornadas extenuantes…

Fábrica textil

También quienes se dedican al cultivo del algodón sufren condiciones de trabajo inhumanas en muchas de las regiones donde se cosecha.

Podríamos estar mucho más tiempo desgranando los  problemas de la industria textil (no hemos hablado de lo que implica la deslocalización y el constante flujo de prendas de vestir de un lado a otro del planeta -sobre este tema, puede interesarte el estudio "Moda aérea"-, ni tampoco de lo que pasa con la ropa que se tira… Esto da para otro post!), pero ahora lo que queremos es “darle la vuelta al calcetín” y contarte todas las cosas buenas que hay detrás de esta prenda tan sencilla cuando la eliges fijándote en detalles importantes.

Para combatir este desaguisado ambiental y social que supone utlizar prendas de algodón convencional sin criterios de sostenibilidad, ¡tenemos opciones! 

Para empezar, te animamos a buscar alternativas elaboradas con algodón ecológico. Algunas de sus ventajas:

  • Para quien lo cultiva: condiciones laborales más seguras, pues no se utilizan químicos tóxicos en el proceso.
  • Para el medio ambiente: al reducir el consumo de agua y energía significativamente, y no emplear pesticidas ni OMGs, el algodón ecológico protege la biodiversidad.
  • Para quienes lo utilizan: es mucho más suave y respetuoso con la piel.

Y para seguir tirando del hilo,¿qué tal plantearte elegir calcetines elaborados sin explotación laboral y respetando el tejido social y económico de su región?

Calcetines ecológicos y de Comercio Justo Veraluna

Calcetines veraluna

Los calcetines de algodón BIO y Comercio Justo que tenemos en SETEM los distribuye Intermón Oxfam, que ha confiado en el trabajo, experiencia y profesionalidad de Bulus Corap. Cuando vemos cómo trabajan en esta empresa familiar localizada en Estambul (Turquía), entendemos por qué:

Bulus Corap genera oportunidades laborales para personas con dificultades económicas, garantizando contratos estables y a largo plazo. En su fábrica existe un completo sistema de seguridad y salud laboral y no hay prácticas de subcontratación, lo cual significa que controlan todo el proceso en su fábrica.

Bulus Çorap suele emplear algodón ecológico de origen local, mayormente procedente de Turquía. 

Además, Bulus Çorap cuenta con la certificación GOTS (GLOBAL ORGANIC TEXTILE STANDARD), lo que demuestra su firme compromiso con la protección del medio ambiente y la responsabilidad social a lo largo de toda su cadena de suministro.

Para Bulus el cuidado de sus trabajadoras y del medio ambiente son fundamentales. Este testimonio de una de sus trabajadoras nos da una idea de lo que diferencia a una empresa que trabaja según los criterios del Comercio Justo:

Trabajadora confencionando calcetines ecológicos y de comercio justo en Bulus Corap, Turquía

Llevo casi cinco años trabajando en Bulus Çorap. Tengo dos hijos: uno está en la universidad y el otro todavía está en la escuela primaria. Para mí, lo más importante es que puedo brindarles una educación. Me gusta trabajar en Bulus Çorap: por ejemplo, si alguna vez tenemos que hacer horas extras, recibimos un buen pago.

Además he recibido capacitación. El año pasado, mi esposo y yo pudimos comprar un terreno con nuestros ahorros; lo adquirimos para asegurarnos una vida tranquila en nuestra jubilación"
Yildiz Yildiz

Calcetines Mestizaje: conexión directa con la antigua capital del calcetín

Otros de los originales calcetines que podéis encontrar en la tienda SETEM son los calcetines Mestizaje, elaborados por Roberto Rivera en Pradoluengo, en plena Sierra de La Demanda (Burgos). Una iniciativa con la que estamos vinculadas también a través del Mercado Social de Madrid, la red de Economía Social y Solidaria de la que somos parte.

Calcetines Mestizaje

Como nos recuerda este interesante artículo publicado en El Salto, tiempo atrás en Pradoluengo había "un telar,en cada casa y varias empresas textiles en cada calle". Zona de trashumancia, la localidad ha estado vinculada a la tradición textil desde el siglo XV."Tras fabricar millones de boinas y de calcetines al año durante la segunda mitad del siglo XX, la industria textil de Pradoluengo decayó. La fecha clave fue 2005,; la causa, el levantamiento de los aranceles a China; los responsables, “los burócratas europeos que venden, literalmente, todas las empresas textiles europeas a China, donde los trabajadores carecen de derechos laborales como la Seguridad Social”.

Roberto ha hecho de una tradición centenaria su medio de vida. Y lo ha hecho con una colección de calcetines elaborados con mimo y con unos diseños muy originales y únicos. ¿Su principal particularidad? Su puño sin gomas, que no aprieta ni deja marcas y que no se cae. Además, tienen refuerzo en talón y puntera,lo que hace que duren más. 

 Todos ellos en talleres familiares de Pradoluengo, utilizando algodón peinado, algodón orgánico y lanas merinas.

Bueno, hasta aquí nuestro post sobre calcetines para ir por la vida con buen pie. ¡Esperamos tus comentarios, y sobre todo tus valoraciones si te animas a probarlos o a regalarlos. 

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